Café Americano

¿Qué es un Café Americano?

Un americano es un café expreso diluido en agua caliente, generalmente hasta que alcanza la concentración y el tamaño de un café de goteo normal.

Un americano helado utiliza un chorro de expreso y la mitad de la cantidad de agua caliente, llenando el resto de la taza con hielo, para una intensidad similar a la mayoría de las bebidas frías.

Historia del Café Americano

Según la historia contada por muchos profesionales del café, esta bebida fue desarrollada por primera vez cuando los soldados americanos fueron a Italia durante la Segunda Guerra Mundial. 

Allí, dice la historia que los soldados se dieron cuenta de que el espresso era mucho más fuerte que el café de goteo popular en los EE.UU. por lo que usaban agua caliente para diluir su espresso y así hacerlo más parecido al que estaban acostumbrados.

Esto además podría explicar dónde se origina la confusión común entre el café americano y el negro.

Café americano máquina

¿Cuál es la diferencia entre un americano y un café negro?

El café negro se prepara normalmente en una máquina de café de goteo, mientras que el americano se hace con un espresso al que se le añade agua caliente.

Específicamente, el Americano se prepara vertiendo un chorro simple o doble de expreso en una taza o jarra. Hay muchas variaciones diferentes en la proporción exacta de espresso a agua y de dónde se extrae el agua.

No sólo son diferentes los métodos de elaboración y el tipo de café utilizado, sino que el sabor y los niveles de cafeína también son un poco diferentes.  

Un americano es un café que puede contener entre 60 y 120 miligramos de cafeína. Mientras que el café negro o por goteo tiene en torno a 120 miligramos, es decir, este café suele tener un poco más de cafeína que el americano medio.

Cómo se hace un café americano

Un americano es una de las bebidas a base de expreso más fáciles de hacer en casa. 

Aunque sólo tiene dos ingredientes principales, el espresso y el agua, el americano ofrece mucho espacio para la personalización y el ajuste de las proporciones. Siéntete libre de experimentar con el uso de diferentes proporciones en la receta y de añadir varios ingredientes extra para personalizar tu café americano.

  1. Primero, hay que preparar un espresso. 
  2. Puedes usar una máquina de expresso, como las que generalmente se ve en las cafeterías, o  una máquina de cápsulas o con una cafetera italiana.
  3. Tanto en el primer como en el último caso tendrás que medir y moler los granos de café.
  4. Calentar la cantidad de agua que deseas añadir, dependiendo de cómo prefieras el americano, con mayor o menor fuerza así como el tamaño de la taza en la que lo vas a beber. Tradicionalmente, la cantidad de agua utilizada en un americano es el doble de cantidad de expreso utilizado.
  5. Combinar el expreso y el agua. Asegurate de añadir tu espresso al agua caliente, nunca al revés.

Las diferentes formas de servir un americano

Ahora que ya sabes cómo preparar un americano, te vamos a explicar cuáles son las maneras de servir un americano. Y es que si no lo sabías existen dos formas diferentes de servirlo, y son muchos los que difieren en cuanto a cuál es la mejor manera.

Puedes hacerlo de la manera tradicional, primero vertiendo tu espresso en una taza o jarra y luego agregando el agua caliente. O puedes empezar con el agua caliente que ya está en la taza o la jarra y luego agregar 1 ó 2 shots de expreso.

Algunas personas prefieren el segundo método porque produce más espuma en la parte superior cuando se comienza a beber, ya que no se disuelve cuando se agrega el agua al espresso.

Las bebidas que resultan de estos dos métodos en realidad tienen nombres diferentes. El original americano es cuando el espresso se vierte primero, pero cuando el espresso se vierte segundo, en el agua caliente, la bebida se conoce como un Long Black. A los australianos se les ocurrió este nombre cuando los italianos introdujeron por primera vez la bebida en Australia.

¡Felicidades! Ya eres todo un experto en lo que a café americano se refiere. Celébralo preparándote uno y dándole un gran sorbo a esta caliente bebida llena de cafeína. 

Y por último recuerda: primero el expresso y después el agua.