Café solo

Pocas bebidas, por no decir ninguna, existen en el mundo con la enorme fuerza social que tiene esta. “Quedar para tomar uno” o “no soy nadie si no me lo tomo” son ejemplos claros de lo integrado que está entre nosotros. 

Dentro de este, por supuesto, hay un buen puñado de recetas, que abarcan casi un sinfín de variedades y estilos para todos los paladares imaginables. Pero uno de los más sencillos, el café solo, es a su vez uno de los más demandados y populares, pero detrás de su aparente sencillez esconde algún que otro secreto

Historia

Aunque tenemos claro que su origen tiene lugar en África, en torno al siglo XIII d.C., su génesis no está del todo clara. 

La teoría más difundida habla de un pastor que vio cómo sus cabras tenían un impulso extra de energía cada vez que probaban los pequeños frutos. Después de comprobarlo él mismo, trasladó la idea a unos monjes, los cuales empezaron a preparar el brebaje con agua para aguantar sus labores nocturnas

Propiedades del café solo

Aunque tiene mala reputación, los beneficios del café solo ganan por goleada a los malos efectos que pueda tener en nosotros. Al muy reconocido hecho de actuar como energizante y ayudarnos a estar despiertos durante una dosis extra de tiempo, debido a su alta dosis de cafeína, hay que añadirle algunas otras características no tan populares. 

Contiene algunos nutrientes esenciales para nuestro organismo, como son las vitaminas B2 y B5, el magnesio, potasio y niacina. 

Café solo taza
Café solo taza

¿Has tenido alguna vez un fuerte dolor de cabeza y no eras capaz de quitártelo de encima? La ingesta de una taza de esta bebida puede ayudarte a quitarte esos incómodos dolores que en ocasiones no nos dejan en paz. 

También ayuda a quemar grasas y puede ayudarnos a prevenir diversas enfermedades, de carácter cardiovascular sobre todo, o incluso la cirrósis hepática, según recientes estudios. 

Recetas de café solo

Pocas recetas pueden ser tan simples y fáciles como esta bebida, la cual con apenas dos pasos ya tendrás lista. Los ingredientes no son nada del otro mundo, simplemente con agua y café podrás tener una rica taza, a la cual podrás añadir azúcar al gusto. 

Aunque recomendamos no echarle, ya que si eres capaz de superar la barrera de su amargor inicial, disfrutarás mucho más de su enorme potencia en el paladar y su amplia gama de matices. 

Para hacerlo sólo debes conseguir que el café tostado y molido se mezcle con el agua a una alta temperatura, aunque, eso sí, existen un buen puñado de métodos para hacerlo, entre los cuales tienes una lista de los más populares abajo. Se puede tomar en caliente o en frío, añadiendo hielo o enfriando para lograr una refrescante bebida en verano. 

Lo que sí debes saber es la diferencia entre café solo y expreso, los cuales son muchas veces confundidos. Mientras que el primero, también llamado negro, hace referencia a una forma de beberlo, sin añadir nada más que azúcar (si es el caso), el término expreso hace referencia a un método concreto de preparación, con una cafetera expreso. 

Métodos de preparación

A pesar de la sencillez de la receta, existen prácticamente un gran número de métodos para prepararlo, que abarcan desde la tradicional cafetera italiana, de goteo (o americana), de émbolo (o francesa), máquina expreso, las populares de cápsulas, con filtro… 

De lo que nadie duda cuando se informa un poco sobre el café solo es de la enorme capacidad que tiene para darnos tanto con una receta tan sencilla. Perfecto como una dosis extra de energía, sólo tienes que dedicarle apenas cinco minutos para lograr una deliciosa bebida con una larga historia detrás. La única duda es cómo prepararlo… y cuántas cucharadas de azúcar quieres, si es que quieres.